En este centenario del Club América, muchos recuerdos de equipos y jugadores que pasaron por la institución vienen a la mente de todo el medio futbolístico.

Uno de los conjuntos más recordados sin duda alguna es el de las águilas de 1994, quien de la mano de Leo Beenhakker lograron conquistar el corazón de no sólo los americanista, sino de los amantes del buen fútbol.

François Oman-Biyik es sin lugar a dudas uno de los elementos más recordados de dicho cuadro de época, el goleador africano era mortal dentro del área. Ya retirado del fútbol Biyik recordó a dicho equipo, el cual se quedó cerca de lograr el campeonato:

“Ahora podríamos decir que sí (pudimos obtener muchos títulos) porque el equipo tenía éxito, pero la verdad no la sabemos. Por la forma en que iba el equipo, teníamos la chance de ser Campeones, de romper más récords”, mencionó el camerunés.

“El tiempo que pasó Leo Beenhakker marcó a la gente por la idea que quería establecer, pero el aficionado del América no tuvo chance de ver sus ideas, lo bajaron y el equipo se perdió”.

Pese a que no ganaron nada con Beenhakker, en el inconsciente colectivo del americanismo sigue viviendo ese cuadro conformado por el holandés, al que un día y sin muchas explicaciones la directiva, en pleno vuelo del equipo, le dio las gracias.

Sin que la directiva confirmara la versión, el propio entrenador reveló hace unos años que el cese fue porque el presidente de aquel entonces, Emilio Díez Barroso, no toleró que alineara a Joaquín del Olmo, pues le había pedido que no lo hiciera por problemas que tenía con los altos mandos.

Beenhakker dejó al equipo con 45 puntos, una efectividad superior al 70 por ciento, 78 goles a favor y 40 en contra. Los números eran aplastantes y hablaban por sí solos.

“Todo mundo se pregunta, ¿qué pasó?, ¿por qué? El equipo andaba bien, íbamos primeros, ¿qué les pasó a los directivos?, es increíble, pero la gente recuerda ese equipo que no ganó nada”, destacó.

“Nos quedamos en Semifinales, pero se recuerda el gusto de ver a ese equipo, el espectáculo que daba y las goleadas que teníamos, eso se quedó en la mente de la gente”.


– ¿La historia fue injusta con Leo Beenhakker?


“Sí, porque yo me acuerdo que en esa época el equipo jugaba bien, daba espectáculo, anotaba muchos goles y recibía pocos. Yo era goleador, pero hasta hoy no supimos qué pasó con los directivos para que lo despidieran”, reiteró.

“No fuimos Campeones porque la cabeza ya no estaba. Llegó Jozic, fue gran técnico pero los jugadores que tenía América no eran para su filosofía y las cosas no salieron”.